Durante el mes de octubre, el Museo da Conserva consolidó su papel como espacio de referencia para la divulgación del patrimonio industrial conservero, reforzando su presencia tanto en medios digitales como en iniciativas culturales y educativas. La actividad del mes permitió avanzar en la puesta en valor de la memoria marítima y del legado industrial gallego, al tiempo que se establecieron nuevas líneas de colaboración con agentes culturales y sociales.
El mes comenzó con una publicación realizada en colaboración con el perfil de instagram “Lugares Secretos de Galicia”, en la que se invitaba a descubrir el Museo como un espacio singular y poco conocido, estrechamente ligado a la historia cultural y económica de la Ría de Vigo. Se destaca el carácter silencioso y a menudo invisibilizado del patrimonio industrial, y anima tanto a la visita presencial como a la exploración de la visita virtual disponible en la web del Museo. También se patrocinó la visita virtual al Museo, que está disponible desde verano.
Dentro de la línea de contenidos dedicada a objeto y archivo, se destacó especialmente el despacho original de la fábrica de José R. Curbera, instalada en la calle del Areal en 1869. Este espacio, conservado en su integridad, permite comprender la organización y jerarquización del trabajo en las primeras industrias conserveras del sur de Galicia. La oficina, situada en el nivel superior de la fábrica, funcionaba como centro de decisión y supervisión, y en ella se realizaban también pagos y gestiones administrativas. Su conservación constituye hoy un recurso fundamental para acercarse a las dinámicas laborales y empresariales de finales del siglo XIX.

Asimismo, la sección dedicada a las grandes sagas industriales permitió profundizar en la historia de la familia Alonso Lamberti. Desde sus orígenes en Baiona y la creación de la fábrica de conservas del Areal en 1883, hasta su expansión hacia Guixar, Bueu y Aldán, la familia protagonizó uno de los procesos empresariales más significativos del sector. Tras un periodo de crisis a comienzos del siglo XX, la saga retomó su actividad con la tercera generación, dando lugar a la creación de Comercial Vigo y más tarde a la implantación de la empresa Rocar en Canarias. Este recorrido, marcado por la expansión, las transformaciones productivas y el cierre de la fábrica de Guixar en 2001, refleja la evolución de todo el sector conservero gallego a lo largo de más de un siglo.
Por otra parte, en el Día Mundial del Docente se llevó a cabo una colaboración con la creadora educativa de Laura @la_educa, donde se presentó un vídeo que utilizaba la metáfora del mar como viaje de aprendizaje. Desde el Museo se reconoce el papel del profesorado como guía en la formación de nuevos conocimientos, y se establece un vínculo directo entre patrimonio, educación y transmisión cultural.
El Museo también participó este mes en la organización y desarrollo de las XI Xornadas SEREAS, dedicadas a la memoria y al papel de las mujeres en el sector mar-industria. En el marco de las jornadas se presentó el vídeo de Rebeca Filgueira, directora de Recursos Humanos de Nauterra, quien reflexionó sobre la presencia femenina en la industria conservera contemporánea y sobre la necesidad de seguir avanzando en igualdad en el ámbito laboral y social.

Finalmente, en el marco de la línea divulgativa “Sabías que…”, se ha publicado además un contenido dedicado a la isla de San Simón como uno de los primeros espacios de control sanitario marítimo en Galicia. Durante el siglo XVIII, los barcos que llegaban a la ría debían detenerse allí en cuarentena, con el fin de prevenir la entrada de enfermedades en el puerto de Vigo. Estas primeras prácticas de salud pública terminaron influyendo en la implantación posterior de los controles de calidad en la industria conservera. Conservar, además de preservar alimento, también significa cuidar la salud y la vida comunitaria.
El conjunto de estas actividades contribuyó a reforzar el papel del Museo da Conserva como espacio de memoria viva, diálogo intergeneracional y reflexión histórica, acercando el patrimonio conservero a nuevas audiencias y promoviendo su reconocimiento como parte esencial de la identidad marítima y cultural de Galicia.
Acción de comunicación financiada por la Xunta de Galicia y la Unión Europea.
